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Enmarcar una foto

Ya hemos hablado con anterioridad de algunas reglas de composición fotográfica y otros truquitos (aquí y tambien aquí) que hacen que tus fotos de viaje resulten mucho más atractivas a los ojos del espectador.

Gracias a todos ellos, conseguimos crear determinados efectos que hacen que seamos capaces de guiar la mirada del que está viendo la fotografía justo donde nosotros queremos.

Y hoy os traigo un truquito más que encaja a la perfección en el estilo de fotografías que se hacen cuando estamos de viaje: el marco natural.

Obviamente no me refiero a ir a Ikea y comprar un marco para tus fotos impresas. 😜

Sino que se trata de utilizar los diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance a la hora de tomar fotografías de viaje para crear el efecto de que aquello que queremos destacar queda enmarcado.

Y, ¿qué podemos utilizar como marco natural?

Podemos valernos de todo tipo de elementos que tengamos a nuestro alrededor. Pero éstos son algunos de los más comunes:

1. Naturaleza

Las ramas de los árboles, las hojas de una planta, las flores, las cuevas (es el marco natural más evidente, ¿no? 😅)… Utilizándolos alrededor de aquello que queramos destacar, conseguiremos un marco precioso y totalmente natural.

Aquí tienes un ejemplo de la viajera Chelsea Kauai:


 

La vegetación, en esta imagen, permite encuadrar la fotografía y hacer que nuestra mirada se vaya a la chica y la cascada. Además, como se puede apreciar, no es necesario que el “marco” cubra los cuatro lados de la fotografía para conseguir el efecto deseado.

2. Arquitectura

Desde la puerta o ventana de una simple casa, hasta los arcos abovedados de un monumento que visitemos durante nuestro viaje. Todo ello puede servirnos para enmarcar nuestra fotografia.

Los viajeros Hannah y Nick saben cómo hacerlo:


 

El marco utilizado a partir del arco, permite dirigir nuestra atención hacia la pareja y el monumento o castillo situado en segundo plano.

3. Objetos

Ya estemos en la ciudad o en un entorno natural, encontraremos infinidad de objetos que nos ayuden a crear ese marco deseado.

En el siguiente ejemplo del fotógrafo de viajes Oliver Vegas, basta con la valla de una granja para que la imagen de la vaca (¡o vacón!) adquiera aún más fuerza:


 

¿Vas captando la idea? 😉

Pero es que crear ese encuadre con lo que tenemos a nuestro alcance tiene muchas más implicaciones que simplemente “porque queda bonito”. Ya hemos hablado de algunos de ellos, pero veámoslos con detalle:

¿Qué efectos conseguimos utilizando un marco natural en nuestras fotos de viaje?

Centrar la atención del que mira

No hay nada como utilizar un marco natural a la hora de componer una foto para que le digamos (indirectamente) al espectador dónde debe mirar.

Y para ejemplo, la siguiente fotografía de los chicos de Viaja en tu sofá:


 

Es prácticamente imposible mirar a otro lugar que no sea lo que encuadra el arco de esta preciosa foto. Nuestros ojos se sitúan automáticamente desde el primer microsegundo en la pareja y en el Taj Mahal que está de fondo.

Y aunque en este caso el marco esté perfectamente centrado en la imagen, no es necesario que así sea.

Podría estar situado en una esquina (o en el margen inferior como en esta fotografía de Hannes Becker) que nuestros ojos, igualmente, seguirán siendo atraídos a ello como polillas a la luz.

Profundidad

Utilizar un marco que esté en un primer plano (especialmente si está muy cerca y, más aún, si está desenfocado) que encuadre algo que está más alejado, nos ayuda a crear esa sensación de profundidad tan difícil de plasmar en cualquier fotografía de dos dimensiones.


 

En este ejemplo de los viajeros de The Common Wanderer vemos claramente que las hojas que están más cerca de la cámara nos permiten hacernos una idea de la distancia que existe desde ellas hasta la cascada y las personas que aparecen junto a ella.

Contexto

Quizá un marco como el que veíamos al principio del Taj Mahal no aporte mucha más información que contextualice esa fotografía concreta (el Taj Mahal ya es bastante contexto).

Sin embargo, imagina una foto realizada desde una ventana, donde ésta actúe de marco (como la de Alex Strohl de aquí debajo).

Gracias a que hemos incluido esa ventana en la imagen, podemos expresar que la foto está sacada desde dentro de la casa y que esas maravillosas vistas se pueden admirar sin necesidad de salir al aire libre.


 

Si, en cambio, hubiéramos hecho la foto de las vistas sin incluir el marco de la ventana, parecería que simplemente hemos subido a la montaña para hacer la foto. Por tanto, la ventana da información extra que otorga más interés a la imagen.

Lo mismo ocurre con la siguiente fotografía de una de mis fotógrafas viajeras favoritas, Renee Roaming:


 

Sin la tienda de campaña actuando de marco natural no tendríamos el contexto de que esas personas han dormido en la montaña con ese paisaje como escenario.

Y si volvemos a la imagen de la vaca al otro lado de la valla, gracias a ese marco sabemos, precisamente, que existía una valla entre el fotógrafo y la vaca (más información = mayor interés).

Estética

Ya lo he comentado.

No vamos a usar marcos naturales simplemente porque quede bonito. Pero ¡¿por qué negarlo?! ¡Queda más que bonito!


 

Encuadrar la imagen con todo tipo de elementos (como las rocas y las columnas semiderruidas en esta imagen de los chicos de Un viaje de 2), nos permite obtener una imagen mucho más estética y llamativa, así que ¿cómo no aprovecharnos de ello?

 

A partir de ahora, ¡ya lo sabes!

Cuando viajes, busca un marco natural que te ayude a contextualizar tu fotografía; que además haga que centres la atención del espectador donde tú desees; que le otorgue más profundidad a tu imagen; y que la convierta en una foto perfectamente armónica y estética.

¿Necesitas más razones para empezar a enmarcar tus fotos? 😏

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