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Aspectos sorprendentes de Vietnam

Puede que sea porque fue mi primer país del Sudeste asiático, pero desde que pusimos un pie en Vietnam el choque cultural fue bastante importante.

Sus costumbres; su manera de considerar normal algo que para nosotros era una locura; el carácter vietnamita… Son muchas las curiosidades que no dejaron de sorprendernos desde el primero y hasta el último día de nuestro viaje por Vietnam.

Aquí os detallo algunas con las que no daba crédito:

1. Las camas – tablón de madera

No, no exagero lo más mínimo.

Yo duermo siempre de lado. Y os prometo que durante nuestra estancia en el norte, acabé con la cadera plana y el hombro dislocado.

A menos que duermas en un hotel de una categoría superior (€€€), ten por seguro que te encontrarás los colchones-tabla allá donde vayas.

De hecho, para comprobar si un hotel va a tener la cama dura antes de reservarlo, no tienes más que leer los comentarios que anteriores huéspedes han dejado en plataformas como Booking o en las reseñas de Google. Suele ser una queja habitual. 😅

2. Los “baño-duchas”

También fue algo que proliferaba más en el norte (allí donde no ha llegado tanto el turismo).

Se trata de un baño donde no existe una mampara que separe la ducha del resto de la estancia. El suelo del baño, simplemente, tiene -todo él- caída hacia una esquina donde hay un desagüe.

Por lo tanto, prepárate para tener siempre el baño empapado. De hecho, ya puedes esconder el papel higiénico o tu neceser.

En todos los alojamientos encontrarás chancletas disponibles para los huéspedes para usarlas en el baño y no mojarte los pies después de las duchas.

¡Os dejo un vídeo de Guille donde explica muy bien cómo funcionan estas duchas!

3. El papel higiénico sin agujero

A mí que me lo expliquen.

Porque no sé si era una cuestión de amortizar los rollos (más papel en cada rollo) o qué, pero en el norte -otra vez- nos encontramos papel higiénico sin agujero en prácticamente todos los alojamientos.

Y qué queréis que os diga; yo estoy acostumbrada a desenrollar el papel que necesito metiendo la mano por el agujero. De manera que en Vietnam no conseguía hacerme al sistema y ¡se me acababa cayendo el rollo al suelo (¡y se mojaba, claro!)!

Papel higiénico sin agujero

4. El café vietnamita

Creo que a todo el que no haya estado en Vietnam le sorprenderá saber que ¡Vietnam es el segundo productor de café del mundo después de Brasil! 😮 Así como lo lees.

Y resulta que además de parecerme curioso este dato por eso de no haber visto jamás en un supermercado o incluso en una tienda de café occidental el café vietnamita, tampoco llego a entenderlo después de haber probado el café.

Se trata de un café amargo y fuerte; fortísimo, diría. Es más, allí no conciben tomarlo sólo, sino que siempre le añadirán o azúcar o leche condensada.

Café vietnamita

Además tiene un potente sabor como a cacao o chocolate. Y aunque a cualquiera esto le podría parecer un aspecto positivo, la rara que escribe este blog (a la que no le gusta el chocolate), acabó pasándose al té durante las tres semanas que estuvimos en Vietnam.

5. El café con huevo

De nuestro viaje por Vietnam sacamos una máxima que aún hoy mantenemos: “Al final, todo funciona”.

Y eso debió pensar un camarero cuando, en 1946, y debido a la escasez de la leche, decidió sustituir ésta por huevo.

¡Y tanto que funciona! Es más, por raro que suene, ¡está buenísimo!

Consiste en una mezcla de café vietnamita fuerte como el demonio, leche condensada y huevo. La bebida resultante es un café fuerte con una cremosa y dulce espuma coronando la taza.

Café con yema de huevo

Así que si vas a ir a Vietnam, deja atrás los prejuicios ¡y pruébalo!

6. En cuclillas o mini-sillas

Resulta curioso que en occidente necesitamos grandes sofás y sillas acolchadas y reclinables para estar cómodos, y en cambio, en Asia, les vale con ponerse en cuclillas para “descansar”.

Sí, sí. Se ponen en cuclillas con los pies completamente apoyados en el suelo y dejando caer el peso sobre los talones.

Y van los expertos y confirman que es una postura estupenda para la espalda. Si es que no hay nada como la sabiduría milenaria de los asiáticos…

Pero es que además, en Vietnam concretamente, cuando no están en cuclillas, están sentados sobre unas mini-sillas de plástico de las que aquí utilizamos para los niños.

Quizá por economizar o quizá para ahorrar espacio (cuanto más pequeña es la silla, más gente cabe en la terraza o alrededor de una mesa), pero se trata del denominador común de todos los negocios en Vietnam.

Sillas minúsculas vietnamitas

7. Cervezas a 0,20€

Y en una de esas mini-sillas te sentarás para tomar la cerveza más barata de Vietnam.

Se trata de una cerveza de baja graduación y sin ningún tipo de conservante que se fabrica cada noche para consumirse al día siguiente. Y por esa misma razón, su precio ronda los 5.000 o 7.000 VND; entre 0,19 y 0,27€.

Es la denominada Bia Hoi (cerveza de barril) y, en lugar de en bares, se vende en la calle (en cualquier esquina donde puedan colocar mini-sillitas).

8. Negocios en la calle

Al igual que los vendedores de Bia Hoi, puedes montar cualquier tipo de negocio en plena calle; sin necesidad de disponer de un local.

Lo vimos con peluquerías, barberos, restaurantes, y con todo tipo de negocios ambulantes: desde mujeres vendiendo fruta, verdura, flores, etc. hasta un “arregla todo” que lo mismo te vende una gafas graduadas que te hace una llave para casa.

Negocios en la calle

9. Motos y más motos

No es ningún secreto que en Vietnam hay muchas motos. Exactamente en 2019 se contabilizaron 45.000.000 de motos para 90.000.000 de vietnamitas.

De hecho, Ho Chi Minh City ostenta el récord del mundo de mayor cantidad de motos por habitante; casi una moto por habitante de la ciudad.

Pero existe un motivo para tanta motorización: sí, les gustan las motos, pero, principalmente, es así porque los vietnamitas no se pueden permitir un coche (así nos lo dijeron unos locales).

Por esa razón, podrás encontrarte con una familia de 4 y hasta 5 miembros viajando en la misma motocicleta. De hecho, existen una especie de sillitas para poder llevar a los bebés desde que tienen escasos meses de edad. ¡O los llevan colgados de un pañuelo en la espalda! Ya sabes: al final, todo funciona.

Lo mismo ocurre con los trabajadores que transportan todo tipo de mercancías voluminosas haciendo equilibrios en el vehículo de dos ruedas. Si consigues equilibrarlo, ¡podrás llevarlo!

Transportistas en moto

¡Ah! En lo que a ti, como turista, te atañe, cruzar la calle en medio de ese caos tiene truco: sólo debes tratar de pasar cuando sólo haya motos (los coches no respetan demasiado al peatón) y cruzar en línea recta, sin cambiar de rumbo ni zig-zaguear, porque serán las propias motos las que te esquiven a ti. 😉

10. Herencia de conquistadores

Todo el mundo recuerda la guerra de Vietnam donde los estadounidenses fueron derrotados por unos vietnamitas obstinados que no querían rendirse.

Sin embargo, antes de todo ello hubo 1.000 años de dominio chino (especialmente en el norte) y también más de 60 años de dominio francés (especialmente en el sur). Pero a lo largo de la historia de Vietnam también quisieron “pillar cacho” los portugueses, los mongoles e incluso los españoles.

Así que hoy en día encontramos herencias de aquellos largos reinados en cosas como la gastronomía; de hecho, algunos platos del norte de Vietnam recuerdan bastante a la comida china.

Sin embargo, el alimento más notorio de la antigua conquista francesa es el Bánh Mi; un bocadillo hecho con un pan que recuerda mucho a la baguette de Francia, aunque en Vietnam la realizan con una mezcla de harina de trigo y harina de arroz.

Además, aunque puede ser rellenado por una amplia variedad de ingredientes (pollo, huevo, pepino, cilantro…), el original debe llevar paté.

Bocadillo de origen francés

11. El idioma imposible

Antes de nuestro viaje a Vietnam, nos propusimos aprender algunas de las frases en vietnamita. Así que pusimos un vídeo de Youtube y seguimos las directrices de una local explicando el significado de algunas de las expresiones más utilizadas.

Pronto nos dimos cuenta de que no bastaba con saber cómo se decía, sino que la entonación adquiría una importancia clave.

Y resulta que, después de investigarlo, el vietnamita es uno de los idiomas más difíciles del mundo. Esto es debido a que cuenta con hasta 6 tipos diferentes de acentos (tildes) que hacen que una misma palabra llegue a tener 6 significados distintos.

Para los que no entendemos ni una palabra, el vietnamita suena entrecortado, como si se estuvieran atragantando y con entonaciones rarísimas, como si tuvieran el síndrome de Tourette.

¡Ah! Y ¡no pretendas entenderte en inglés! Salvo en ciudades principales y lugares muy turísticos, el inglés no es una opción para comunicarte con ellos.

Mi recomendación: hazte con una tarifa de datos porque usarás constantemente el traductor de Google.

12. El gorro vietnamita

El Nón Lá, ese sombrero cónico que llevan la mayoría de vietnamitas, tiene un claro propósito más allá de lo puramente estético.

Y es que a los vietnamitas no les gusta ponerse morenos, porque una piel blanca, para ellos, es un símbolo de una mayor clase.

Por eso, es común verles no sólo con el gorro, sino tapados completamente con guantes y pañuelos para evitar que el sol les oscurezca la piel

Pero es que, además, gracias a sus dimensiones, el Nón Lá también sirve para resguardarte de la lluvia.

¡Vamos, un chollito: estética, sombrilla y paraguas todo uno!

Gorro para resguardarse del sol y la lluvia

13. Restaurantes monotemáticos

Paseando por las calles de Hanoi o de otras ciudades y pueblos comprobarás que los restaurantes tienen unos enormes y llamativos carteles que te indican qué platos de comida sirven allí: Pho, Bun Cha, Nem…

Y es que es habitual que cada restaurante se especialice en un plato y que cuando vayas a comer, decidas el restaurante en función de lo que te apetece comer ese día (o hacer como nosotros y hacerte una ruta por 3 ó 4 restaurantes para probar tantos platos como puedas 😄).

Restaurantes especializados en platos

Por supuesto, en las zonas más turísticas siempre habrá restaurantes más tradicionales con una carta más extensa, Pero aquí hemos venido a jugar, ¿no? 😜

14. Casas estrechas en tierra y flotantes en el mar

Según aterrizas en Hanoi enseguida se aprecia que las calles están llenas de casas estrechas. Estrechas y altas. Estrechas, altas y profundas.

Y si has estado en Ámsterdam te sonará esto, porque en Vietnam, al igual que en la famosa ciudad holandesa, los impuestos se pagan por metros de fachada y no por metros cuadrados de vivienda.

Pero para imagen curiosa la que nos encontramos en la famosa Ha Long Bay, donde algunos pescadores se han construido sus propias casa flotantes, donde, lo creas o no, hacen vida completamente normal.

De hecho, ¡hasta tienen perros guardianes! 😅

15. El carácter vietnamita

Nuestro primer contacto con una local en Vietnam fue con Sarah; una vietnamita pequeña y delgadita con una voz muy dulce que nos hizo de guía en un street food tour en Hanoi.

Sin embargo, pronto nos dimos cuenta de que los vietnamitas, en general, no son tan dulces como Sarah.

Los habitantes de Vietnam tienen carácter (casi que lo veo lógico después de tanta ocupación extranjera) y son bastante escandalosos. Les gusta brindar cantando a pleno pulmón y también les gusta beber, sí.

Así que es común encontrar grupos ruidosos de vietnamitas reunidos que hablan a viva voz e, incluso, que se gritan (quizá cariñosamente, ¿quién sabe?) en plena calle.

16. La religión “a su manera”

Los vietnamitas tienen su propia manera de ver la religión.

En realidad, sólo un 20% se considera creyente, pero, además, aquellos que lo son no defienden todos los aspectos de una sola religión. Sino que deciden creer en unas cosas de aquí y otras de allá para unirlo en lo que llaman la Tam Giao o triple religión, que mezcla el confucionismo, el taoísmo y el budismo.

En lo que sí creen firmemente es en el culto a los antepasados. Por eso, en cada casa y cada negocio encontrarás un pequeño altar con ofrendas e incienso donde rinden homenaje a los que ya no están entre los vivos.

17. ¡Que viva la fiesta callejera en fin de semana!

Llegamos a Hanoi un domingo y tras aclimatarnos un poco, decidimos dar un paseo nocturno por la zona del lago Hoan Kiem.

¡Qué sorpresa la nuestra al encontrarnos las calles aledañas cerradas al tráfico e invadidas por decenas de jóvenes haciendo todo tipo de actividades!

Los había cantando con un karaoke improvisado, jugando en círculo con una pelota-pluma, bebiendo cerveza y comiendo pipas en mini-sillas…

Pues resulta que, decididos a fomentar las actividades culturales y atraer a los turistas, desde 2016 las calles del lago Hoan Kiem se abren al jolgorio de viernes a domingo.

Y puedes pensar: lógico, es la capital de Vietnam.

Pero resulta que empieza a ser una medida que se está generalizando por el país, y de hecho, así lo vivimos en Cao Bang (una ciudad poco turística del norte), donde han empezado a seguir esta estrategia desde mayo de 2019. ¡Y encima a lo grande!

Actividades fin de semana en Vietnam

En Cao Bang había DJ en un escenario profesional, cientos de personas jugando a juegos de mesa (en el suelo), niños saltando a la comba, adultos bailando una coreografía perfectamente acompasados…

Creedme si os digo que nosotros alucinamos con el pedazo de montaje…

 

Y hasta aquí las curiosidades de Vietnam. ¡Déjame en los comentarios cuál te ha sorprendido más! 😉