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Fotografía de otoño en bosques

Ha llegado el otoño y es el momento de echarnos a los bosques. Y es que creo que hay unanimidad entre los que amamos esta estación del año: es la mejor época para fotografiar los colores de la naturaleza.

Sin embargo, a veces, aunque el bosque esté en todo su esplendor, con miles de gamas de rojos, naranjas y amarillos resaltando el lugar, no somos capaces de volvernos con una foto digna de la experiencia vivida en directo.

Así que hoy te voy a dar algunos tips para que puedas sacar el máximo partido a las fotos de otoño.

1. Modifica el balance de blancos de tu cámara

Si siempre disparas en RAW (la imagen en bruto, sin ningún tipo de preajuste) olvida este consejo, ya que los modos que predefinas en tu cámara previamente sólo afectarán al archivo JPG.

El truco o tip consiste en poner el balance de blancos de tu cámara en modo nublado. Sí, aunque haga un sol de justicia.

El balance de blancos nublado resalta los colores cálidos de tu fotografía, haciendo que los rojos, naranjas, amarillos, etc. se vean más vivos aunque manteniendo un aspecto natural.

Yo, a pesar de disparar siempre en RAW, me gusta activar este balance para poder ver en la pantalla de la cámara el aspecto que podría tener la fotografía una vez editada en postproducción.

2. No te pases con la saturación

Cuando somos principiantes es muy fácil pasarse un poquito con la saturación de los colores.

Ya lo sé. Es que está todo tan bonito, que queremos resaltarlo… Sin embargo, muchas veces el resultado queda artificial y casi que hasta ¡duelen los ojos!

Si editas en Lightroom prueba a subir “la intensidad” en vez de “la saturación”. Si lo haces con cuidado y sin pasarte conseguirás el efecto que buscabas pero con un aspecto mucho más natural.

Saturación vs intensidad

3. Aprovecha las condiciones

Te levantas un sábado o domingo dispuesto a hacer fotos al otoño y al mirar por la ventana descubres que no se ve a dos metros de distancia.

De hecho, es bastante habitual que en otoño abunden los días de niebla. Pero ¡que eso no te desanime! Aprovecha la tesitura y prueba a componer unas fotos con un aire más místico.
En este campo la fotógrafa Leire Unzueta es la reina.

Aquí te dejo algunas de sus fotos que, para mí, mejor transmiten ese misterio y melancolía de los bosques otoñales:

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A minimalist approach in nature

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4. No te olvides de los detalles

El bosque en su conjunto está precioso, pero no te olvides de hacer fotos también a los pequeños detalles: al rocío de la mañana posado en la hierba; a las hojas en pleno proceso de cambio de color; a las setas surgiendo de la tierra…

Detalles de otoño

Gracias a la combinación de las fotos más generales junto con las de los detalles, conseguirás contar una historia más completa a través de las imágenes.

5. Busca elementos que destaquen

A pesar de que, como hemos dicho, los bosques estén en su mejor momento, a veces no conseguimos que esas fotografías tan generales tengan la suficiente fuerza.

Eso ocurre porque están pidiendo a gritos un elemento principal. Algo que llame la atención del espectador.

Puede tratarse de una casita en mitad del bosque, una flor que ha sobrevivido a la bajada de temperaturas, una valla que te guía a lo largo de la fotografía…

Cualquiera de ellos nos ayudará a que la fotografía adquiera más fuerza y relevancia y que, al mismo tiempo, atraiga más al espectador.

6. Si no hay elementos alrededor, usa a las personas

Ya lo comentamos en el post sobre los 5 motivos por los que añadir personas a tus fotos. Cuando no encuentres nada a tu alrededor que aporte ese punto de interés necesario, haz que pose tu acompañante, o ¡ponte tú mismo en la foto!

Usar personas en fotos de otoño

Gracias a ello, conseguirás que tu foto destaque más, que cuente una historia o que la imagen adquiera más profundidad. Así que, ¡no lo dudes!

7. Ten en cuenta todos los planos

En la línea de esto último, en un bosque, es muy fácil que se pierdan las dimensiones. Entre tanta rama en los árboles, hojas en el suelo, etc. a veces resulta difícil distinguir si algo está cerca o lejos.

Para ello, tendrás que trabajar los diferentes planos de tu fotografía. No se trata de abarrotar la foto, sino de crear un “camino” imaginario entre las distancias de tu composición.

Puedes poner unas hojas desenfocadas en primer plano, una persona adentrándose en el bosque en el segundo plano, y unas ramas de lo árboles frondosos enmarcando lo más alejado de la fotografía.

Gracias a esta composición otorgarás más tridimensionalidad a tu foto haciéndola mucho menos confusa para aquel que la esté mirando.

8. Aprovecha los marcos naturales

Este punto también lo ampliamos en un post anterior y será en el bosque donde podrás aplicarlo de manera más sencilla.

Aprovecha esas ramas que caen sobre ambos lados del camino para utilizarlos a modo de marco natural.

O pon las hojas de los árboles en primerísimo plano (tanto que queden desenfocadas y casi indistinguibles) ocupando buena parte de las esquinas superiores -también a modo de marco, claro- y así harás destacar mucho más aquello que te interesa; es decir, tu elemento principal.

Fotografiar el otoño

9. No te olvides de la regla del horizonte

Sí, en el bosque también existe el horizonte, aunque no lo veas entre tanto árbol y tanta hoja.

Y como vimos en un post anterior, el horizonte no debe quedar nunca en el centro de la fotografía. Es decir que, cuando vayas a componer, nunca pongas la misma proporción de suelo y cielo.

Tienes que decantarte por un protagonista.

¿Estás cruzando por un espeso manto de hojas secas que cubren todo el suelo? En ese caso, agáchate y dale un mayor protagonismo a éste haciendo que ocupe la mayor parte del encuadre.

Por el contrario, ¿estás en un bosque donde las ramas de los árboles destacan por sus hojas de colores? En tal caso, olvídate del suelo y haz que toda la relevancia de tu fotografía recaiga en ellas otorgando más de la mitad del encuadre a éstas.

10 Espera a que baje el sol

Si has ido al bosque un día despejado, puedes conseguir fotografías muy impresionantes si esperas a que baje un poco el sol.

No se trata de que te esperes hasta el atardecer y que te quedes a oscuras en mitad del bosque.

Bastará con que te encuentres en un lugar donde los árboles dejen pasar los rayos de luz. Cuando el sol esté a unos 45 grados respecto del suelo (aproximadamente, no hay que ponerse científico), empezará a ocurrir la magia.

Si se dan las condiciones perfectas, los rayos del sol se filtrarán entre los árboles consiguiendo, incluso, crear una especie de foco natural que ilumine determinadas zonas del bosque.

Luz de otoño

Yo sólo lo he vivido una vez hace unos cuantos años, pero resultó ser un momento tan mágico, que ha quedado imborrable en mi memoria…

¡Hora de salir a los bosques!

Ya tienes los consejos y seguro que también las ganas, así que llegó la hora de coger la cámara e ir a disfrutar de esta época del año tan maravillosa.

Y ¿tú? ¿Tienes algún consejillo más para captar el otoño en todo su esplendor? ¡Déjamelo en los comentarios!

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