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Autorretratos durante los viajes

Si has entrado a leer este artículo quizá sea porque eres una de esas almas libres que viajan solas, pero que se quedan sin recuerdos gráficos memorables por no tener quién les saque las fotos. Porque:

  • No, los selfies no cuentan como autorretrato.
  • No, el palo selfie tampoco (aunque intentes que parezca que no eres tú quien está sujetando el palo).
  • Y no, no nos vamos a conformar con las fotos que nos hace alguien que pasaba por allí y que al final siempre acaba cortándonos un pie o no sacando el paisaje que queremos.

Hoy vamos a ponerle remedio a todo. Porque no por no tener alguien que te saque la foto tienes porqué quedarte sin el recuerdo.

Así que, ¿qué opciones nos quedan?

Pues unas cuantas:

1. Usa el temporizador de la cámara

No es la opción ideal, pero sí la que viene incorporada en todas las cámaras.

Gracias al temporizador puedes encuadrar la escena que desees, planificar dónde te vas a colocar y mientras dura la cuenta atrás, colocarte para la foto.

Las cámaras de hoy en día, además, suelen incluir una opción que te permite seleccionar no sólo los segundos que debe durar la cuenta atrás sino también la posibilidad de que saque más de una fotografía en el momento del disparo.

De esta manera podrás cambiar de postura o utilizar alguna pose en movimiento (corriendo, girando, saltando…) para que la foto sea más llamativa.

Tipos de disparador para fotografía de autorretrato

Desventajas del temporizador:

Antes de pulsar el disparador, tendremos que usar algún objeto o similar para poder enfocar el lugar donde nos vamos a colocar, ya que desde la distancia no tendremos modo de enfocarnos, y corremos el riesgo de que no salgamos enfocados en la foto resultante.

Además, si el lugar donde te quieres colocar está bastante alejado de la cámara, es posible que la cuenta atrás no sea suficiente y no te dé tiempo a colocarte como te gustaría para la foto. De manera que puedes acabar con una pose poco natural en la fotografía.

Por eso, podemos dar un paso más allá:

2. Adquiere un mando a distancia

Gracias al mando a distancia podrás olvidarte de salir corriendo después de pulsar el disparador. No tendrás más que colocarte en la posición que desees y pulsar el control remoto.

Accesorios para hacer autorretratos de viaje

Existen dos tipos de mandos a distancia para las cámaras:

– Mando a distancia inalámbrico: no lleva cables y funciona por infrarrojos. A pesar de que no dependerás de un cable para alejarte cuanto desees, deberás apuntar hacia la cámara para que el mando y el equipo se comuniquen.

El problema es que si el infrarrojo no se detecta demasiado bien, podemos acabar saliendo en nuestras fotos con el brazo en alto apuntando a la cámara. Sin embargo, podemos evitar esto de una manera muy sencilla: coloca el modo de la cámara en temporizador de dos segundos (será suficiente) para que desde el momento en que pulses al disparardor del mando hasta que se haga la foto tengas tiempo de colocarte en la posición que desees.

– Mando a distancia con cable: aparentemente que disponga de cable es una desventaja en toda regla. Sin embargo, el cable es sinónimo de fiabilidad; en el momento en que lo pulses funcionará, estés o no estés apuntando a la cámara.

Otra de las ventajas de este tipo de control remoto es que el disparador cuenta con las dos posiciones clásicas del botón disparador de la cámara; es decir, pulsando hasta la mitad, enfoca y pulsando hasta el final dispara.

Gracias a esta funcionalidad, nos aseguramos que estaremos correctamente enfocados en la fotografía que hagamos.

Sin embargo, no podemos obviar que hay un cable de por medio y habrá muchas fotos para las que estemos muy limitados.

Por esa razón, mi opción preferida para sacar autorretratos es la siguiente:

3. App del móvil

Antes de que empieces a buscar las app en el store de Android o Iphone, tengo que decirte que tu cámara de fotos debería tener conexión wifi o bluetooth para que funcionen.

Eso sí, si es medianamente nueva, las tendrá, porque en los últimos años se ha convertido en un requisito casi indispensable de las cámaras de última generación.

En cambio, si tu cámara tiene ya unos añitos, tendrás que conformarte con alguna de las dos opciones anteriores o, si no te importa invertir un poco de dinero, adquirir un aparato que hace que tu cámara tenga wifi.

En mi caso, tanto mi mirrorless Olympus como la réflex de Nikon tienen wifi. Cada una de ellas tiene su aplicación (propia de la marca) que sirve no sólo como control remoto, sino también para descargarte las fotos directamente en el móvil.

App para hacer autorretratos con el móvil

Estas aplicaciones en modo disparador te permiten disparar como lo haría cualquiera de los anteriores, pero tienen como ventaja que en el móvil estás constantemente viendo lo que ve la cámara. De esta manera podrás seleccionar desde la pantalla del teléfono el punto exacto donde quieras que enfoque y sabrás si la pose o el encuadre va a funcionar o no.

Además, en el caso de la Olympus (y a diferencia de la Nikon), al ser una mirrorless y tener todo el manejo electrónico, puedes cambiar todos los parámetros que desees (velocidad, obturación, ISO, balance de blancos, tipo de enfoque, cantidad de disparos…) sin moverte del lugar donde quieres aparecer en la foto.

De esta manera podrás corregir los parámetros sin tener que acercarte a la cámara si ves que no ha salido como esperabas. ¡Una maravilla! ¿verdad?

¡No olvides el trípode!

Cualquiera de las opciones que hemos visto va a requerir un accesorio indispensable: el trípode. Ya sea pequeño, como mi imitación del Gorillapod, o uno más grande y estable, es el complemento ideal para no tener que depender de una superficie plana y a la altura adecuada para hacer la foto.

Posa como un/a profesional

Ahora que ya tienes las herramientas adecuadas para no depender de que una persona te saque las fotos, toca poner de tu parte.

Porque posar para un autorretrato no es tan fácil como parece. Al no tener con quien interactuar corres peligro de que la pose quede un tanto forzada.

Mi consejo:

¡Dispara fotos sin miedo! La primera pose saldrá mal, la segunda regular pero a partir de la tercera, cuarta, quinta, empezarás a sentirte cómodo. Así que aprovecha cada uno de los encuadres para hacer varias poses diferentes: mirando a cámara, al infinito, caminando, tocándote el pelo, girando sobre ti mismo…

Cómo posar para tus autorretratos en tus viajes

Es probable que de cada tanda sólo salves una o dos fotos, así que disparando en masa tendrás más probabilidades de conseguir la foto perfecta.

¡Ah! Y ¡olvídate de la vergüenza! Es probable que te vean, que te miren y que incluso te corten un poquito el rollo… Pero ¡qué es un ratito de vergüenza a cambio de un recuerdo para toda la vida!

De todos modos, si la vergüenza puede contigo (yo soy de esas), el plan B es optar por acudir a las localizaciones más turísticas a horas en las que no haya tanta gente, como por ejemplo, al amanecer. Sí, lo siento, no queda otra que madrugar.

 

¡Ahora ya sí estás listo para tu próximo viaje en solitario!

¿Se te ocurre algún truco más para aplicar en tus autorretratos? ¡Compártelo en los comentarios!

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